Los premiados en el concurso de Biblioteca Nuestros Hijos
En el té solidario a beneficio de las obras sociales de la biblioteca,
se premió a los ganadores del concurso literario “Para Nuestros Hijos”,
el cual consistía en crear cuentos para niños.
El jurado estuvo
compuesto por las escritoras Claudia Amengual, Gladys Parodi y la
experta en literatura infantil Dinorah López; quienes deliberaron que el
tercer lugar, lo obtuviera Ilda Villar con el cuento Aventuras de Tommy, el segundo puesto fue para el cuento Lunes de
María Magdalena Vidiella y
el primer lugar fue para Waldemar Fontescon su cuento Dante el vigilante y el tesoro del castillo estresante.
Organizadores, jurado y algunos de los premiados visitaron “Había una vez”
y dieron lectura a sus textos. Según Stella Pérez del Castillo,
integrante de la Comisión Directiva: “la iniciativa buscó que desde
nosotros los adultos, los chicos le tomen el gusto a la lectura”. Se puede descargar la entrevista, desde acá
En 2015, celebramos también el Año Internacional de los Suelos.Queremos
compartir el lema del año de los suelos que dice "Suelos sanos para una
vida sana" y transformarlo en un deseo, para este día del Medio
Ambiente 2015.
Aspiramos a que mediante la protección
de los suelos, se evite la contaminación de los alimentos y de esa
manera, se tome conciencia de que debemos moderar nuestro consumo, pues
somos siete mil millones de personas y compartimos un mismo planeta. Si
no lo cuidamos entre todos, sufriremos las consecuencias de nuestra
desidia.
¿Podemos aprovechar esta posibilidad? Creo que si, podemos incentivar a los alumnos a que complementen lo que aprenden en clase con información que obtengan en la web, guiándolos a través de nuestro blog, donde podemos dejar disponible el material de estudio de cada clase que impartimos.
El Docente 2.0, no solo da clases magistrales, sino que debe guiar a los alumnos a dónde obtener la información más fidedigna sobre el tema tratado y a la vez aclarar sus dudas. Sería algo así, como enseñar a aprender, pero acompañando a los estudiantes.
Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual (by-nc-sa): No
se permite un uso comercial de la obra original ni de las posibles
obras derivadas, la distribución de las cuales se debe hacer con una
licencia igual a la que regula la obra original.
El estudio de la relación entre la luz y la cultura ofrece valiosos conocimientos sobre las interacciones entre la ciencia, el arte y las humanidades, y permite entender y apreciar mejor nuestro patrimonio cultural. Estudiar la luz puede inspirar a los jóvenes a cursar estudios científicos y fomentar el espíritu emprendedor.
Para intentar responder a esta pregunta, acudimos a una historia que escribí en 2008, titulada "El Color del Hielo" de donde extraigo estos párrafos:
Beatriz, preguntó a unos y otros, en su concepto ¿cuál era el color del hielo? y comprobó que en realidad nadie lo podía definir. Los más distraídos, que vivían solo pensando en su trabajo, la miraban extrañados y le decían burlándose, -el hielo es blanco, ¿de que otro color va a ser? -Acá todo es blanco. Llegó a decirle uno que seguramente nunca se había detenido a mirar un atardecer.
Pero veamos que dicen los cientificos al respecto, comenzando por investigar de dónde proviene el hielo.
Sabemos que el hielo es agua congelada, entonces, debemos averiguar, ¿cuál es el color del agua?
Según nos explica Planetseed.com, primero necesitamos entender por qué la nieve se ve blanca.
Al congelarse y formar nieve, el agua se cristaliza.
formación de un copo de nieve
Cuando miramos de cerca un copo de nieve, revela sus muchas facetas, que son casi como las de un diamante tallado. Estas facetas o superficies reflejan la luz.
A medida que la nieve se acumula, los copos de nieve atrapan una gran cantidad de aire. Si llenamos un vaso hasta el borde con nieve y dejamos que se derrita, vemos que la mayor parte de lo que creíamos que era agua congelada... ¡en realidad era aire! Como la nieve contiene mucho aire atrapado, la luz que incide en ella puede reflejarse en sus muchas superficies internas. Percibimos esta luz como de color blanco.
Nieve sobre el Glaciar Collins. Isla Rey Jorge, Antártida
La nieve se ve blanca y, si llenamos de agua un vaso transparente, se ve incolora. ¿Entonces, cómo puede ser que cuando miramos el océano, el agua se vea azul?
La respuesta está en las longitudes de onda de la luz.
La luz visible es en realidad una combinación de muchas longitudes de onda de luz distintas.
Cada una de estas longitudes de onda tiene asociada una cantidad distinta de energía.
Si la luz se refracta a través de un prisma, se pueden ver todos los colores del espectro como un arco iris. Los colores siempre aparecen en el mismo orden: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
Sabemos que los témpanos o icebergs, se componen de nieve y que la nieve se ve
blanca. De hecho, la mayoría de la gente piensa en un témpano como un
gran trozo de hielo blanco.
¿Entonces, por qué vemos témpanos azules?
El hielo de los glaciares ha estado bajo una enorme presión durante
millones de años. La compresión elimina el aire y las superficies
reflectantes del interior del hielo. Algunos glaciares son muy antiguos,
mientras que otros son más jóvenes. Los icebergs que salen de los
glaciares jóvenes no han estado sometidos a tanta compresión. Por lo
tanto, todavía queda mucho aire y muchas superficies reflectantes en su interior. El témpano devuelve reflejada gran parte de la luz que
incide en él como luz blanca.
Los témpanos de los glaciares más antiguos contienen poco aire o
superficies reflectantes. Por eso, cuando la luz incide en el témpano,
no rebota. En lugar de ello, la luz es absorbida.
Al igual que en el
agua, las longitudes de onda de la luz más largas del espectro visible
(rojas o verdes) son absorbidas, de modo que la luz que sale del hielo
es color azul o azul verdoso. Esto es lo que vuelve “azul” un témpano.
Consiste simplemente en que captura la luz emitida por el sol y deja
escapar nada más que las longitudes de onda de la luz de mayor energía.
Dice EL PAIS de los Niños
Aunque la mayoría de los icebergs son de color blanco existen de otros colores.
Otros colores posibles son el verde, el marrón, o el negro de esta fotografía.
Estos icebergs normalmente proceden del hielo basal del glaciar que logra alcanzar la superficie del agua. Las diferentes coloraciones son causadas por la densidad del hielo, la existencia de burbujas y la presencia de impurezas.
El hielo negro tiene una alta densidad y ausencia de burbujas de aire. El color oscuro se origina por la presencia de partículas de roca de este color de la base del glaciar
En este video podemos apreciar unas maravillosas vistas de témpanos de diversos colores:
El color que el ojo humano no percibe a simple vista
Tom Wagner, un profesor de ciencia y fotógrafo, muestra los colores ocultos del hielo. (Foto: Tom Wagner)
Tom Wagner, un profesor de ciencia y fotógrafo aficionado, empleando filtros polarizados, ha logrado
fotografiar el color oculto del hielo, creando coloridas imágenes que nos deslumbran deslumbran a los visitantes de su
cuenta de Facebook.
Estos colores, usualmente no visibles para el ojo humano, pueden ser
captados mediante una técnica creada por Wagner utilizando filtros
polarizadores sacados de los lentes que se utilizan para ver películas
en 3D. Esos lentes se colocan en frente y detrás de una capa de hielo
donde se han formado cristales, causando que estos muestren un arcoíris
de colores mediante un fenómeno llamado birrefrigencia o doble
refracción.
“Lo que descubrí era alucinante y más bello de lo que podía esperar”, escribió Wagner.
Se pueden ver más imágenes de Tom Wagner aquí.
----------- ¿Quieres ver algunos videos sobre luz y colores?
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Música: Inside the Glacier, de Thomas Datt
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Descenso a un moulin en el glaciar Mendenhall en Alaska
Ahora que ya investigamos acerca del color del hielo, te invito a leer el libro.
El Color del Hielo
El Cuento “El Color del Hielo” que da nombre a este libro, obtuvo la Seguda Mención en el 6º Concurso de Cuento y Poesía, organizado por la Casa de la Cultura de la Intendencia Municipal de San José en 2008.
Pasajes de la Obra
... el glaciólogo, le dijo que incluso existía el hielo negro y Beatriz lo pudo comprobar cuando fue al glaciar y observó trozos de hielo que contenían piedras y tierra que venían siendo arrastradas quien sabe de donde y que quedaban si, de color negro.
Todas estas respuestas las iba anotando en un cuaderno y las analizaba.
Ya se estaba aburriendo de esas respuestas monocromáticas cuando un señor que hacía el monitoreo ambiental de la base, le dijo: -El color del hielo se aprecia según con los ojos con que se mire.
Esa respuesta le interesó. Entonces el señor explicó: -También influye nuestro estado de ánimo y lo que estamos pensando cuando miramos el hielo.
La invitó entonces a ponerse las antiparras que él usaba, que tenían un visor amarillo y observar el témpano que aún estaba en la bahía.
Beatriz comprobó que el matiz del azul se veía diferente mirando a través de ese vidrio que a través de sus lentes negros.
-Tiene razón, dijo Beatriz. -El color de las cosas es diferente según el color del cristal con qué se mire….
-Eso es un viejo dicho. Me alegra que lo hayas descubierto por ti misma.
Beatriz se rió. Estaba contenta porque seguía descubriendo matices de color .
El señor se puso de nuevo sus antiparras amarillas y se despidió diciendo: -No te detengas, sigue buscando y descubre el verdadero color del hielo.
Toda esa tarde pasó Beatriz observando los témpanos y revisando las notas de su cuaderno. En su cabeza, una paleta de colores giraba sin detenerse. En cada color que imaginaba, podía ver un trozo de hielo y sin embargo ninguno tenía el color que ella buscaba para sus cuadros.
...
En el marco del XIV Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos, fue presentado el libro del Cnel (R) Waldemar Fontes, titulado "La Primera Misión Antártica Uruguaya" donde se relatan los pormenores de cómo nuestro país, luego de haber adherido al Tratado Antártico, llegó a tomar la decisión de enviar una misión oficial a la Antártida, la que arribó en la Isla Rey Jorge (Shetland del Sur) el 28 de enero de 1984.
La presentación se realizó en la Sala Idea Vilariño del Complejo Torre de las Telecomunicaciones (ANTEL) en calle Guatemala 1075, esquina Paraguay, Montevideo, Uruguay, el viernes 3 de octubre 2014, con entrada libre.
Dice la contrapata del libro
El 28 de enero de 1984, aterrizaba el avión FAU 572, transportando a los expedicionarios que reconocerían el lugar donde establecer la primera base uruguaya en la Antártida.
Esta misión significó el comienzo de la actividad oficial del Uruguay en el Continente Helado, enmarcadas en las obligaciones exigidas por el Tratado Antártico al que se había adherido en 1980.
En procura de acceder al estatus de Miembro Consultivo de dicho Tratado, se decidió que era necesario conducir una expedición con medios propios y encarar la realización de actividades científicas importantes, así como el establecimiento de una base antártica uruguaya.
Esta primera misión permitió obtener la experiencia necesaria para encarar los futuros planes y a fines de 1984, Uruguay inauguraba la Base Científica Antártica Artigas, accediendo al anhelado estatus de Miembro Consultivo, el 7 de octubre de 1985.
Se puede leer online o descargarlo desde ISSUU
Escenas del momento de la llegada de la Primera Misión Antártica, el 28 de enero de 1984, con el relato del Cnel (Nav) (R ), Profesor Bernabé Gadea.